Esta vez, he hecho un vídeo (ya que parece que os gusta más) sobre lo que consideramos aburrido.
Creo que no todo es blanco o negro... A ti mi blog te puede parecer aburrido, pero a mi parece un buen método para expresarme.
Esta vez, he hecho un vídeo (ya que parece que os gusta más) sobre lo que consideramos aburrido.
Creo que no todo es blanco o negro... A ti mi blog te puede parecer aburrido, pero a mi parece un buen método para expresarme.
Ya empieza el verano, ya empieza mi verano.
"Yo hoy les quería hablar sobre una cosa a la que a la mayoría de de los adolescentes se engancha: EL MESSENGER. Y por qué a los adolescentes, me preguntareis, pues porque son los únicos…e…los únicos… “seres”, que cuando tienen al lado un adulto, no dicen ni pío, y claro, necesitan contarse sus cosas a través de otro sitio. Una prueba de ello es lo que yo llamo “la prueba del algodón”, porqué es que nunca falla, son dos reflejos casi incontrolables, que ocurren por culpa del Messenger. Consiste en: el niño está chateando, y la madre entra en la habitación y hace el primer reflejo incontrolable: se inclina hacia un lado, intentando buscar un hueco por donde ver la conversación, ¿para qué lo hacen? Si hay dos razones por las que un adulto nunca sabrá lo que escribe su hijo: una, porque está escrito en clave, así como latín antiguo… y la segunda, porque el niño hace el segundo acto reflejo, que es cuando el niño está escribiendo, y nota que se está abriendo la puerta, y entonces, cierra todas las ventanas corriendo…tic, tic, tic… entonces, la madre le pregunta, “¿qué haces?”, y el niño le contesta: “nada, aquí hablando con fulanito…” y la madre, que en ese momento se siente así como rechazada y dice: “a, vale”.
El otro día, me di cuenta de que la televisión cambia nuestra forma de hablar, de expresarnos… vamos, nuestra forma de ser. Es decir, que según el programa que veamos, seremos de un grupo u otro de personas, por ejemplo: las personas que ven fama, OT, o puede que GH, pertenecen a un grupo, las personas que ven Sálvame, tal cual lo contamos, DEC, y todos esos programas del corazón, son de otro grupo, las personas a las que únicamente les gusta que les roben una sonrisa, como Aída, Sé lo que Hicisteis, el Hormiguero o Buenafuente, son de otro grupo muy diferente al los anteriores. Aunque en realidad, independientemente de los programas que veamos, siempre conoceremos estas frases que, aunque no veamos el programa al que pertenecen, habremos oído como mínimo el 75% de ellas:
Ultimamente he estado amaestrando a mis mascotas. Este el mi camaleón, me a costado mucho que cambie de color con tanta facilidad, pero lo he conseguido.
Por si la poca calidad de la foto no deja leer el comentario pone: